ARTÍCULO SOBRE PERDER EL MIEDO AL RIDÍCULO

                           SÉ TU MISMO



Todo empezó cuando nuestro profesor de filosofía nos propuso hacer una actividad un tanto especial. Consistía en ir al instituto disfrazados para perder el miedo al ridículo. La verdad que bastante gente de la clase aceptó hacerlo y la gran mayoría nos disfrazamos.


A mí me tocó de las primeras y no tenía ni idea de que disfrazarme. Tenía que elegir algo que me diera mucha vergüenza ponerme pero ninguno de los disfraces que pensaba o que veía me llamaba la atención. Un día llegué a casa y mi hermana se había comprado un montón de ropa y me la enseñó. Era ropa de un estilo muy diferente al mío. Me dijo que si algún día quería ponerme algo que me lo pusiera y yo le di las gracias pero le dije que no me las iba a poner porque no me gustaban. Y en ese momento se me encendió una bombilla. Me di cuenta de que no tenía que llevar un disfraz para pasar vergüenza sino que tenía que ponerme ropa con la que no me sintiera agusto. Así que decidí ponerme una falda negra, con unas medias de rejilla y unas botas altas, una negra y otra roja. Una camiseta negra, no sé muy bien si era de algún anime. Me maquillé los ojos de negro, me pinté los labios de rojo, me pinté las uñas de negro y me cogí dos coletas altas. 



Llegó el día de vestirme. Me desperté muy temprano porque esa noche no pude dormir muy bien por los nervios del que dirán o como me mirarán. Mientras me vestía no podía parar de mirarme en el espejo y pensar ¿Quién eres?.Cuando salí de la habitación mis padres estaban asombrados porque parecía que le habían cambiado a su hija. Mi hermana no se podía creer que yo fuese capaz de vestirme así sabiendo que yo nunca visto de negro y sobre todo nunca me maquillaría de esa forma, y empezó a hacerme fotos para recordar esa día tan surrealista.


En el coche de camino al instituto, no podía parar de mirar el reloj y a medida que se iba acercando la hora de bajarme e ir hacia donde estaban mis amigos, se me iba acelerando el corazón. Estaba súper nerviosa. Me bajé del coche y me encontré con una amiga, no se esperaba que fuese así vestida y me dijo que le encantaba como iba. Fuimos andando las dos juntas por la calle donde estaba todo el mundo y yo notaba como la gente me miraba de arriba abajo, me sentía súper incómoda. Llegamos donde estaban el resto de nuestros amigos y tampoco se podían creer que me vistiese así. Tocó el timbre y subimos todos a clase. Cuando entré me vieron el resto de compañeros y una compañera se me acercó y me dijo que no se acordaba de que me tocaba disfrazarme hoy y me iba a preguntar que porque me vestía de esa forma para ir al instituto, que por qué no me ponía algo más ``normal´´. Después de que me dijera eso me puse a reflexionar sobre ``qué es vestirse normal´´.


Llegué a la conclusión de que la ropa es un medio para expresar como eres y como te sientes. Nadie debería sentirse obligado a vestirse de una forma para que los demás les acepten. A nuestra edad empezamos a descubrirnos y para eso es necesario ``tocar to´ los palos´´. Lo que quiero decir con esto es que no te dejes influenciar por los comentarios de otras personas, porque si te acabas amoldando a las ideas de de otras personas que tienen gustos distintos a los tuyos, no vas a acabar siendo la persona que verdaderamente quieres ser, y eso puede conllevar a que no estés conforme contigo mismo y acabes siendo alguien que no quieres ser. Sé tú mismo, soy consciente de que el camino puede ser difícil, pero tienes que luchar por como quieres ser realmente. No dejes que nada ni nadie te cambie, sé tu mismo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

RESUMENES CAPÍTULOS DEL LIBRO ``EL HOMBRE QUE CONFUNDIÓ A SU MUJER CON UN SOMBRERO´´

24h SIN COMUNICACIÓN